Capa Julyanne 5-7 años
El precio original era: 39,95 €.22,77 €El precio actual es: 22,77 €.
Disfraces. Juego simbólico. Imaginación. Expresión. Lenguaje. Habilidades sociales. Desarrollo cognitivo y emocional
Descripción
Capa de Disfraz Julyanne 5-7 años – Souza
La Capa de Disfraz Julyanne 5-7 años de Souza es una preciosa capa multicolor en tonos pastel y acabado brillante con resplandecientes estrellas plateadas y detalle de perlas en el cuello.
*No se aceptan cambios ni devoluciones en los disfraces y complementos.
Descripción
¡Esta capa que te va a cautivar! No puede ser más bonita esta capa de tul con colores degradados, salpicada de estrellitas brillantes y adorno de perlas en el cuello.
Es una preciosa capa con brillos que te hará viajar hasta un mundo mágico. Con ella, puedes convertirte en lo que quieras: maga, hechicera, princesa, hada… ¡Un básico en el rincón de los disfraces! Porque de eso se trata: ¡Que dejen volar la imaginación y se pongan en la piel de un personaje distinto cada día!
Es un complemento ideal para disfraces de Halloween y Carnaval, para fiestas ¡y para cualquier ocasión de juego simbólico!
Está confeccionada con materiales de alta calidad, lo que garantiza su durabilidad y comodidad durante todo el día. Sus materiales livianos hacen que sea ligera y confortable de llevar.
Qué incluye
- 1 capa multicolor.
Características
- Medidas: 5-7 años, 110-122 cm
- Materiales: 100% poliéster
Aspectos pedagógicos
Aunque desde Jugar con Sentido Común queremos recordar que cada peque es único, que no a todos les gusta disfrazarse y que siempre debemos respetar y no forzar; lo cierto es que disfrazarse es una de las actividades infantiles predilectas y tiene multitud de beneficios para desarrollo integral infantil:
- Fomenta la empatía. Asumir el rol de otras personas enseña a ponerse en la piel de los demás y a mirar las cosas desde un punto de vista diferente. Este ejercicio les enseña la diversidad y les ayuda a comprender que todos somos distintos y únicos, y que tenemos formas diferentes de pensar.
- Alimenta la creatividad, la imaginación y el ingenio. Cuando los peques se disfrazan tienen que elegir un personaje su indumentaria, imaginar cómo será su comportamiento e inventar una aventura. También tienen que elegir los accesorios que usará, crear historias, idear diálogos y personajes ficticios con los que interactuará, entre otras cosas.
- Ejercitan el pensamiento y juego simbólico. Este tipo de juego es, según los especialistas, el más importante para el aprendizaje y el desarrollo integral infantil. La actividad mental que se realiza al disfrazarse ayuda a mejorar el pensamiento simbólico, una capacidad básica para el desarrollo cognitivo que además les permite ensayar situaciones y adquirir una práctica en ellas que después les será muy útil en la vida real. Además, desarrolla las habilidades sociales, el pensamiento crítico, el razonamiento lógico, enriquece su vocabulario y perfeccionará su comunicación lingüística.
- Les ayuda a desinhibirse. Representar un papel permite ser una persona diferente y jugar con mayor libertad. Así, mediante el juego, pueden liberar tensiones, expresar sus intereses, sus preferencias, sus necesidades y sus miedos sin temor a ser juzgados. También es una oportunidad perfecta para observarlos, ya que estas situaciones nos ayudan a obtener información sobre los sentimientos y preocupaciones de nuestros hijos e hijas.
- Aprenden a socializar. Al practicar conversaciones con seres imaginarios que, en su mente, son sus aliados o sus archienemigos, se ponen en práctica ciertas habilidades sociales como la expresión de las ideas, la negociación, la realización de planes o la reacción ante los acontecimientos. Todo esto que se entrena mientras se juega, después sirve para relacionarse con la gente en la vida real. Todo ello se acentúa cuando juegan a los disfraces en grupo, con otros niños y niñas.
- Desarrolla su personalidad. Tener completa libertad para elegir atuendos y accesorios, realizar acciones e inventar situaciones y diálogos, les ayuda a conocerse mejor a sí mismos, a definir sus gustos y preferencias, y a definir su propia identidad, única y personal en cada individuo.
- Practican la expresión corporal. Al jugar a interpretar personajes y situaciones ficticias, los peques recrean voces, imitan gestos y copian algunos movimientos. Es una excelente técnica para conocer mejor su cuerpo, entrenar la coordinación y desarrollar las habilidades motoras.
- Una actividad lúdico-educativa. Disfrazarse es divertidísimo pero, además, es compatible con el aprendizaje. Por ejemplo: si están recreando un personaje histórico, es un buen momento para que se interesen en saber más cosas sobre su biografía y las hazañas que realizó en vida o cuál era su contexto social. De igual forma, si eligen un traje de animal, es una gran oportunidad para aprender más sobre la fauna y la naturaleza.







Valoraciones
No hay valoraciones aún.